Años Después...
Frankfort, Alemania 365 millas al norte de Berlín.
" 16 de Octubre Estaba allí parado en
medio de la tormenta que empezaba a formarse, llevaba puesto un pantalón de
mezclilla negro, que hacia juego con una camiseta blanca ajustada a su cuerpo y
sobre esta misma un abrigo. El reloj en mi muñeca marcaba las 11:59 p.m, pero que hacia en ese lugar, yo
esperaba…a alguien... Mi mente no estaba predispuesta a pensar, no tenia ni idea de la hora, solo deseaba atacar y devorar lo que a nosotros nos da vida y que para ellos, simples humanos, simples mortales es la vida en sus cuerpos.... Mis ojos se centraron en ella, una joven chica, con cabellos rubios, de tez blanca, casi traslucida. Podía ver sus venas que recorrían su brazo derecho, podía sentir el olor que emanaba de ella, ese olor tan peculiar, tan extraño, tan difícil de contener, pero fácil de percibir, ese olor tan delicioso...el olor a sangre...
Pude sentir como mis orificios nasales se dilataban cada vez mas y mas, y fue cuando empecé a seguirla... no estaba del todo consiente, el instinto me llamaba, era su aroma lo que me atraía.La seguí hasta el punto en que las calles se quedaron totalmente despejadas, dejandonos completamente solos, poco a poco me iba acercando a ella, su rostro mostraba total angustia y miedo...
Sostenía su rostro con ambas manos, esperaba a que sucediera lo peor, estaba totalmente paralizada ante mi, mi mente vago ante esa escena
-no, no te preocupes no te haré daño, mi voz sonaba un tanto dramática, le ayude a incorporarse del suelo, escuchaba sus sollozos suplicandome que no le dañara, mis manos rodearon su espalda e incline mi cuello hacia atrás preparándome para atacar y...
-no, por favor noooo!!!!!!!.
sus gritos rebotaron en las paredes, creando un eco. Deposite su cuerpo en el lugar de su muerte y me aleje, ocultándome entre las sombras de la espesa noche, tratando de borrar ese recuerdo, negandome lo que soy, discriminando mi propia naturaleza.
Estoy ARREPENTIDO pero a la vez DISFRUTO, disfrute el sufrimiento, el miedo, la angustia de esa chica, su dolor hasta el ultimo suspiro, hasta la ultima gota de sangre de su cuerpo... "
Subió a su auto y acelero, dejando atrás su error, su pecado, <<como remendarlo>> pensó <<no puedo arrepentirme, soy esto, un monstruo>>, viajaba a gran velocidad por la carretera Golde y desaparecio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario