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domingo, 6 de abril de 2014

Capitulo I


Años Después...

Frankfort, Alemania 365 millas al norte de Berlín.
   
"                                                                                                                                      16 de Octubre  Estaba allí parado en medio de la tormenta que empezaba a formarse, llevaba puesto un pantalón de mezclilla negro, que hacia juego con una camiseta blanca ajustada a su cuerpo y sobre esta misma un abrigo. El reloj en mi muñeca marcaba  las 11:59 p.m, pero que hacia en ese lugar, yo esperaba…a alguien... Mi mente no estaba predispuesta a pensar, no tenia ni idea de la hora, solo deseaba atacar y devorar lo que a nosotros nos da vida y que para ellos, simples humanos, simples mortales es la vida en sus cuerpos.... Mis ojos se centraron en ella, una joven chica, con cabellos rubios, de tez blanca, casi traslucida. Podía ver sus venas que recorrían su brazo derecho, podía sentir el olor que emanaba de ella, ese olor tan peculiar, tan extraño, tan difícil de contener, pero fácil de percibir, ese olor tan delicioso...el olor a sangre...
Pude sentir como mis orificios nasales se dilataban cada vez mas y mas, y fue cuando empecé a seguirla... no estaba del todo consiente, el instinto me llamaba, era su aroma lo que me atraía.
La seguí hasta el punto en que las calles se quedaron totalmente despejadas, dejandonos completamente solos, poco a poco me iba acercando a ella, su rostro mostraba total angustia y miedo...

Sostenía su rostro con ambas manos, esperaba a que sucediera lo peor, estaba totalmente paralizada  ante mi, mi mente vago ante esa escena

 -no, no te preocupes no te haré daño, mi voz sonaba un tanto dramática, le ayude a incorporarse del suelo, escuchaba sus sollozos suplicandome que no le dañara, mis manos rodearon su espalda e incline mi cuello hacia atrás preparándome para atacar y...


-no, por favor noooo!!!!!!!.

sus gritos rebotaron en las paredes, creando un eco. Deposite su cuerpo en el lugar de su muerte y me aleje, ocultándome entre las sombras de la espesa noche, tratando de borrar ese recuerdo, negandome lo que soy, discriminando mi propia naturaleza. 

Estoy ARREPENTIDO pero a la vez DISFRUTO, disfrute el sufrimiento, el miedo, la angustia de esa chica, su dolor hasta el ultimo suspiro, hasta la ultima gota de sangre de su cuerpo...                            "


Subió a su auto y acelero, dejando atrás  su error, su pecado, <<como remendarlo>> pensó <<no puedo arrepentirme, soy esto, un monstruo>>, viajaba a gran velocidad por la carretera Golde y desaparecio.

domingo, 30 de marzo de 2014

Prefacio




“No reconocía nada en realidad, en verdad no estaba en todos mis sentidos. Parecía que había perdido el conocimiento desde hacia horas solo recuerdo haber escuchado un llanto…
Desperté violentamente con mi corazón latiendo igual con tanta fuerza. Al momento de abrir mis ojos no lo vi, pero a lo lejos, no muy lejos escuche sus pasos eran tan leves que para un ser normal no podría oírlos. Mi visión resulto borrosa al principio, así que con todas mis fuerzas me levante de la cama me dolía todo con solo respirar y lo peor sentía la necesidad de alimentarme en estos momentos deseaba tanto robar una vida pero me había prometido a mi misma no…
Salí de la habitación llevaba puesto un camisón de seda muy fino y mis cabellos estaban desordenados, a pocos metros apareció el. Llevaba algo entre sus brazos dos pequeños cuerpos envueltos en sabanas de seda, sabia que estaba feliz igual que yo pero su expresión cambio de un momento a otro no…
Fue su rostro que me dijo todo, no había palabras para resistirse a saber que sucedía realmente, mi corazón empezó a palpitar violentamente y empecé a acercarme lo más rápido posible, llego a mi, estábamos parados allí en medio del pasillo que era iluminado por los relámpagos de la tormenta que se avecinaba.
-tenemos que escapar de aquí…nos han encontrado- dijo el  con una voz forzada. Y mi corazón empezó a latir aun con mayor fuerza, y asentí rápidamente.
20 segundos después empezaron a tocar la puerta  principal con mucha fuerza así que nos movimos con una velocidad sorprendente y salimos por la puerta trasera todo sucedió tan rápido que nos alejamos sin aviso.
Así comenzó todo, huimos en las oscuras neblinas que cubrían la noche, los dos con nuestros pequeños en brazos, y nos alejamos en la espesa noche…
Algo que no quería volver a recordar, algo por lo que habíamos huido tanto tiempo sin ser aceptados hasta que descubrían que somos  y hasta donde somos capaces de llegar como solo me pregunto como, jamás habíamos hecho daño a nadie y solo pertenecíamos aquí, a la oscuridad. Nuestras almas estaban condenadas al odio y la amargura de vivir entre las sombras. Es como si la última página del diario se hubiera abierto.
No recuerdo nada más a mí alrededor solo que huimos como… unos,..Asesinos. “